El plan era sencillo. Poner bloques duros para demostrar lo que cada uno llevaba dentro. La gente de Jaén y Valdepeñas demostaron su técnica y fortaleza, pero también lo buena gente que son.

Pasamos toda la tarde escalando y pasándolo bien, tras lo cual se hizo una mini fiesta con bebidas y demás que termino en cena pizzera.

Sin duda una tarde de muy buen rollo que habrá que repetir.