Pasado Abenójar, y poco después de cruzar el puente sobre el río Tirteafuera, a mano derecha, sale un camino el cual lleva, casi directamente a la cueva. Casi directamente porque hay que pasar por dos explotaciones agropecuarias y cruzar dos puertas.

El camino, hasta poco después de la primera explotación, está «decente». Poco después se pone bastante feo y, unos mil metros antes de llegar a la segunda explotación, se vuelve directamente impracticable para vehículos que no sean 4×4 (ni siquiera para furgonetas del Plafón como se ve en las fotos) ya que hay varios charcos inmensos con mucho barro. Hay otro camino, que tal vez esté mejor… lo dejamos para la próxima.

La cueva está a unos 300 m de donde dejamos el camino. Sin embargo está bastante escondida y si no es por el GPS difícilmente la habríamos encontrado.

Hacía como 10 años o más que no visitaba la cueva, así que entre el tiempo transcurrido y mi mala memoria, se puede decir que ha sido como la primera vez. Para Oscar y Laura si era realmente su primera vista.

La cueva, sin ninguna complicación técnica, está bastante trillada por gañanes de diversa índole. Muchas formaciones han sido espoliadas o destruidas, pero está bastante límpia, lo cual es siempre de agradecer en un sitio en el que no corre mucho el aire.

Para saber más sobre la cueva podéis leer este documento de Javier García Bresó.

 

Y aquí unas foticos…